Este artículo va dirigido principalmente a emprendedores. Pero si tú no te consideras emprendedor y aun así estás pasando por un proceso difícil, frustrante o lento, créeme que esto también es para ti.
Hoy quiero hablarte de algo muy simple pero muy poderoso. De una fábula que probablemente conoces desde niño: la liebre y la tortuga.
La fábula que muchos conocen y pocos entienden
La historia es sencilla. La liebre reta a la tortuga a una carrera, burlándose de su lentitud, confiada en su velocidad. La carrera empieza. La liebre corre, corre, corre, y como sabe que es mucho más rápida, se distrae. Se confía. Se relaja.
¿Y la tortuga qué hace? Camina. Camina. Camina.
La liebre vuelve, retoma la carrera, corre otra vez, y vuelve a distraerse. ¿Y la tortuga? Camina. Camina. Camina.
Así pasó toda la carrera. La liebre confiada. La tortuga enfocada. Y al final, como ya sabes, la tortuga ganó.
Qué te quiero decir con esto
Aunque veas que otro vaya corriendo, tú sigue. Camina.
Aunque veas que el otro se distrae, tú sigue. Camina.
Aunque veas que vuelve y corre, tú sigue. Camina.
Debes tener una sola cosa clara en tu mente: lento, pero firme. Nunca te salgas del camino. Nunca te detengas. Aunque te veas lento, vas a llegar.
Por qué te lo digo yo
Porque yo soy la tortuga. Llevo tiempo en el trading y todavía no vivo de esto. He visto a gente que empezó después que yo presumir ganancias en redes, y he sentido la presión de correr. Cada vez que corrí, me caí: siento que no avanzo lo escribí en uno de esos momentos. Y cada vez que volví a caminar, avancé. Poco, pero avancé.
Con las redes fue igual. Meses grabando para veinte vistas. Ahora son la fuente de ingresos más estable que tengo. No llegó corriendo. Llegó caminando.
Te hablo directo, sin conocerte
Mi hermano, ahora mismo estoy en el baño de mi casa escribiendo esto. Literal. No te conozco. No sé quién eres ni de dónde vienes. Pero confío en ti. ¿Sabes por qué? Porque si eres como la tortuga, vas a lograrlo. Lo único que tienes que hacer es confiar en ti, aunque veas que otros lo hacen rápido.
Edúcate, pero de verdad
Tengo 21 años. Y cuando antes me decían «edúcate», yo pensaba que se referían a leer un libro de matemáticas o de sociales. Bro, no tiene nada que ver con eso. Edúcate en el ámbito en el que te estás desarrollando. Si es trading, trading. Si es ventas, ventas.
Escucha libros. Escucha audiolibros mientras haces otra cosa. Yo antes no leía, porque en la escuela me hicieron odiar los libros. Ahora estoy leyendo. Y mi mente no es la misma. Eso también es caminar: una página hoy, otra mañana.
Para cerrar
Cuídate, mi hermano. Te quiero mucho. Lento, pero firme. Esa frase, si te la llevas contigo, es lo que pagas por haber leído hasta aquí.
Así arranqué el mío: Lanzo un negocio con 21 años.
Si quieres que te avise cuando publique la próxima, déjame tu correo aquí. Solo te escribo cuando hay entrada nueva.
Nos leemos en el próximo.
— Samy
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